Vale por cinco

Nunca va a ser un Juan Mercier o Jonathan Santana, las debilidades de Gorosito en el verano.
Tampoco un Chicho Serna o un Leonel Alvarez, dos colombianos que marcaron una época en su paÃs.
Y mucho menos un Pipo Rossi, un Mostaza Merlo o un Leo Astrada, Ãconos en la historia de River.
Lo concreto es que el domingo, en ese final de pelÃcula ante Arsenal, Radamel Falcao jugó de 5. De doble 5 en realidad, al lado de Gallardo, y nadie se quejó ni lo consideró una herejÃa para cualquier paladar. Fue pura necesidad. “Resultó emocionante lo que hicieron todos, como Falca y Marcelo”, según las palabras de Gorosito. “Significó mucho para este plantel poder remontar el partido por las circunstancias que se dieron, con jugadores lesionados, expulsados e improvisando posiciones”, de acuerdo a las palabras del propio delantero ante la consulta de Olé.
Entre tantos ejemplos por tomar, Falcao fue el emblema de principio a fin. Como 9 para empatar el partido y como un luchador para aguantar en toda la cancha. Si hay algo que no le falta a su juego es el roce, en esa búsqueda tÃpica de cualquier centrodelantero. Claro que en el medio es distinto, y la forma de marcar también es diferente porque una cosa es cubrir la salida de un zaguero o un lateral, y otra es cortar a un volante ya más cerca de tu propio arco. También es distinto, obviedad mediante, el riesgo de perder la pelota en una zona u otra. Radamel cumplió en ambas facetas, más allá de lo inédito de su función y misión.
–¿Alguna vez habÃas jugado de 5?
–No, jamás. Una vez, apenas vine de Colombia, me pusieron de 8, pero no sabÃa eso de los números y fui un desastre.
–¿Y cómo te sentiste?
–Medio raro, pero el partido requerÃa eso: la entrega y la disposicón que tuvimos todos. Traté de brindarme al máximo y aprendà de grandes jugadores en esta institución. Además, estaba entero y podÃa correr sin problemas. Fue un gran partido.
–Entonces tiemblan Ahumada y Domingo.
–Ya les dije que tengan cuidado porque les voy a sacar el puesto, ja
Fuente: Diario Ole

