Radamel Falcao García y el gol que toda Colombia esperaba

La figura de un equipo que no anota no puede ser otra que el autor del gol de la victoria. Falcao metió el gol esperado por todos. No solo por la necesidad de tres puntos, sino por ser él el autor.
Y es que Falcao tiene un carisma especial. La gente lo pide, la gente lo ‘banca’, la gente hace fuerza cada vez que uno de sus remates se va desviado o cada vez que intenta infructuosamente llegar a una bola cruzada.
Vistiendo la camiseta de River Plate es casi infalible, pero su cercana relación con el gol desaparece cuando se pone la camiseta de Colombia. Aún así, sigue siendo titular. Aún así, sigue siendo coreado por la afición colombiana cada vez que salta a la cancha.
Falcao es todo corazón. Si al final del partido su balance es de cero goles, nadie puede ‘rajarlo’ en entrega. Siempre lo da todo, siempre choca, siempre busca. Siempre pelea cada pelota como si en la lateral la paleta con el número ‘9′ anunciara que está próximo a salir y que esa es su última jugada.
Por eso no sorprendió su primera opción de gol antes del primer minuto, cuando, hábilmente, Butrón salvó el arco peruano del peligroso remate del atacante samario. Tampoco sorprendió que a los 10 habilitara a Zúñiga para que este hiciera un doble enganche y quedara en posición de gol. Ese es Falcao, el que no tiene problema en convertirse en pasador si no ve clara la opción de hacer la individual.







